martes, 2 de diciembre de 2008

El rey de la seducción


A aquél hombre lo identificaban como a un seductor.

El placer que sentía por acariciar y ser acariciado en el alma por las palabras y su generosidad en regalar y acaparar sonrisas, lo delataban.

Disfrutaba con la intensidad de las miradas..... con la intimidad de los besos....con la música de los susurros.

Y sin embargo, ese mago de las palabras, ese provocador, ese sibarita del amor, hacía de todo ello, el vehículo que lo llevaba a su propia soledad.

Toni

4 comentarios:

Capri dijo...

se me hace familiar este texto, no por que lo haya leido antes, evidentemente, si no por los setimietnos k en el se reflejan

Un sadudo Dorian

Lasciva sin Frenos dijo...

El placer del seductor...ese hombre que conoce muy bien a las mujeres,sabe cómo hablar y acercar a una mujer con lenguaje extraverbal más que el de las palabras...sensuales.,a pesar de que el seductor pierde todo interés por la mujer conquistada...será que no conoce el amor, siendo un gran romántico...? quizás sean lobos solitarios que llevan dentro..

Lasciva sin Frenos.

Besos lujuriosos.-

Anónimo dijo...

Que pena! ¿no?

¿Ese hombre era un cabronazo con suerte o sin suerte?

Maribel dijo...

Preciosa la música de Secret Garden que se activa al entrar en tu blog.